velas

Berenice Abbott- City Arabesque (1938)Berenice Abbott: City Arabesque (1938)

DÁDIVA

Un día muy feliz.
La niebla se levantó pronto, trabajé en el jardín.
Los colibrís se demoraban sobre las madreselvas.
No había cosa en la tierra que yo deseara poseer.
Sabía que no merecía la pena que envidiase a nadie.
Cualquier mal que hubiera sufrido, lo olvidé.
Pensar que una vez fui el mismo hombre no me molestaba.
En el cuerpo no sentía dolor.
Cuando me estiré, vi el mar azul y velas.

 

Czeslaw Milosz, citado en Raymond Carver: Un sendero nuevo a la cascada. Últimos poemas, Visor, Madrid, trad. Mariano Antolín Rato, 2008, p.27

Otra traducción del poema:

El día es tan feliz.
La niebla se fue pronto. Me puse a trabajar en el jardín.
Un colibrí cantaba sobre una madreselva.
Nada en la tierra había que ansiara poseer.
Nadie digno de envidia.
Y lo malo que había sucedido, se me olvidó de pronto.
No sentía vergüenza de mí mismo.
En mi cuerpo no había lugar para el dolor.
Cuando me enderecé, vi el mar azul
y al fondo unos veleros.

Poesía Polaca Contemporánea, de Czeslaw Milosz a Marcin Halas, Selección, traducción y edición de Fernando Presa González, Rialp, Madrid, 1994, p.36

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