el signo

Odilon Redon - Apocalypse de Saint-Jean, Et il tombe du ciel une grande etoile ardente comme un flambeau (1899)Odilon Redon: Apocalypse de Saint-Jean, Et il tombe du ciel une grande etoile ardente comme un flambeau (1899)

HUBO UNA VEZ UN TIEMPO

¿Hubo una vez un tiempo en que danzantes con violines
en circos infantiles pudieron acallar sus cuitas?
Tiempo hubo en que podían llorar sobre sus libros,
pero el tiempo ha puesto gusanera sobre sus pasos.
Bajo el arco del cielo están inseguros,
lo que nunca se conoce es lo más cierto en esta vida.
Bajo el signo celeste los que no tienen brazos
tienen manos más limpias, y el fantasma inhumano
es el único incólume, así que el ciego ve mejor.

*

WAS THERE A TIME

Was there a time when dancers with their fiddles
In children’s circuses could stay their troubles?
There was a time they could cry over books,
But time has sent its maggot on their track.
Under the arc of the sky they are unsafe.
What’s never known is safest in this life.
Under the skysigns they who have no arms
have cleanest hands, and, as the heartless ghost
Alone’s unhurt, so the blind man sees best.

Dylan Thomas: Poesía completa, Visor, Madrid, Trad. de Margarita Ardanaz Morán, 1988, pp. 130-131

 

el interior

Odilon Redon - Le Cyclope (The Cyclops), ca 1914Odilon Redon: Le Cyclope (hacia 1914)

¿Barbarie? En efecto. Pero lo decimos para introducir un nuevo concepto de barbarie, positivo. ¿Adónde lleva al bárbaro esa su pobreza de experiencia? A comenzar de nuevo y desde el principio, a tener que arreglárselas con poco, a construir con poco y mirando siempre hacia delante. Entre los grandes creadores siempre ha habido los implacables que han hecho tabla rasa. Querían una tabla de dibujo, pues eran constructores. Un constructor de ese tipo fue Descartes, que para comenzar su filosofía no quería otra cosa que tener una sola certidumbre: «Pienso, luego existo». Einstein fue también un constructor de este tipo, al que, de repente, no le interesó ya de toda la física más que una pequeña discrepancia entre las ecuaciones establecidas por Newton y las experiencias de la astronomía. En esa acción de comenzar desde el principio pensaban los artistas cuando se inspiraron en la matemática y construyeron el mundo a partir de formas estereométricas, tal como lo hicieron los cubistas, o al basarse en los ingenieros, como en el caso de Klee. Pues las figuras de Klee aparecen como diseñadas sobre una tabla de dibujo, y la expresión de sus gestos obedece en todo al interior, como la carrocería de un buen automóvil a las necesidades del motor. Al interior más que a la interioridad: esto es sin duda lo que las hace bárbaras.

Walter Benjamin: Experiencia y pobreza (1933), en Obras, libro II/vol. 1, Abada, Madrid, trad. de Jorge Navarro Pérez, 2010, pp. 218-219