el contacto

Philippe Halsman- Jean Cocteau's Painting Comes to Life,  with model Leo Coleman (1949)Philippe Halsman: Jean Cocteau’s Painting Comes to Life,  with model Leo Coleman (1949)

Derivaba incesantemente. Un nadador, arrastrado por una poderosa corriente transversal, a veces, a pesar de su braza regular, se ve igualmente arrastrado lejos de la orilla que desea alcanzar. Y yo, no sólo me alejaba de la orilla, sino que la perdía de vista, y divisaba otra de la cual también algo desconocido, y de modo similar, me alejaba, hasta que -rápidamente- me la hacía perder de vista, y otra nueva aparecía, y yo deseaba dirigirme a ella, aunque mis propios movimientos me iban alejando, hasta perderla de vista y aparecer una cuarta, de la que me alejaba cuando pretendía aproximarme a ella, y eran cuatro, cinco orillas, o diez, doce orillas, ya no sé cuántas eran las orillas de las que me veía sucesivamente apartado.

Pero mi frase, que era mi modo de nadar, persistía, y estaba oscuramente convencido de que, si mantenía el contacto, por defectuoso que fuese, con lo que me pasaba por la cabeza y muy poco por la escritura, antes o después daría con el recuerdo del que me hallaba inexplicablemente cercenado.

Henri Michaux: Las grandes pruebas del espíritu y las innumerables pequeñas, Tusquets, Barcelona, trad. Francecs Parcerisas, 2000, pp. 42-43

la página

Ana Mendieta, Silueta series, 1970sAna Mendieta: Siluetas series, 1978

 

ENTRE LAS RAÍCES

Dedos articulados a través de las hojas,
hojas sobre hojas, en un espacio verde, abierto
al cuerpo que suelta el ojo a la lengua
blanda flecha horadando grietas,
bichos lentos, fetos del aire, líneas fluídas,
palpo cabeza a ras del suelo, camino, inscribo,
con la saliva, las finas raíces perceptibles,
troncos visibles en las fronteras de agua.

Avanzo, caracol, la larga cama salivando,
raspando hierbas, pisando el suelo, en la tierra árida
con sus bancales de tinieblas y de silencio, donde no hay
ni rostro ni figura, camino tan sólo de insectos,
larga cabeza suspendida sobre el huevo del silencio.
la mano acostada escucha, una rodilla en un surco,
largamente inmóvil –he aquí el dorso de la tierra.

Es el barco de hierbas, la rotación lentísima
que tu mano recibe de la tierra y a la tierra imprime,
es el horizonte abierto que tu rostro absorbe,
es la página que tu cuerpo surca con el rumor de la piedra sobre el surco,
es el cuerpo que solloza en el surco, se desliza suelto,
deleita duna adunándose a la tierra,
un barco, un caracol saliendo de las raíces.

*

ENTRE AS RAÍZES

Dedos articulados através das folhas,
folhas sobre folhas, num espaço verde, aberto
ao corpo que solta o olho à língua,
branda flecha perfurando frestas,
bichos lentos, fetos de ar, linhas fluídas,
palpo cabeça, rente ao chão, caminho, inscrevo,
com a saliva, as finas raízes perceptíveis,
troncos visíveis nas fronteiras de água.

Avanço, caracol, a longa cama salivando,
raspando ervas, calcando o solo, na terra árida
com seus canteiros de treva e de silêncio, onde não há
nem rostro nem figura, caminho só de insectos,
longa cabeça suspensa sobre o ovo do silencio.
A mão deitada escuto, um joelho hum sulco,
longamente imóvel -eis o dorso da terra.

É o barco de ervas, a rotação lentíssima
que a tua mão recebe da terra e à terra imprime,
é o horizonte aberto que o teu rosto absorve,
é a página que o teu corpo sulca com o rumor da pedra sobre o sulco,
é o corpo que soluça sobre o solo, desliza solto,
deliciada duna adunando-se à terra,
um barco, um caracol saíndo das raízes.

Antonio Ramos Rosa: de La construcción del cuerpo, en Antología de la poesía portuguesa contemporánea, Tomo II, Madrid, Júcar, trad. Ángel Crespo, 1982, pp. 132-133

Ana Mendieta - Untitled (Silueta Series)Ana Mendieta: Siluetas series, 1973-77

inquietud

Rudolf Bonvie_Dialog_1973 (1)

Rudolf Bonvie: Dialog (1973)

Pero si miramos a la pantalla, ¿qué espacios/tiempos vacíos encontramos allí? En el ciberespacio en su soporte más visible (web) sólo está vacío aquello que todavía no existe, las páginas en construcción, las que aún no se han nombrado… Difícilmente encontrarán una página vacía de manera premeditada, tal vez alguna propuesta artística conceptual de eliminación voluntaria de todo contenido [59], o una página recién hackeada por un minimalista donde nada deja, ni siquiera su firma, sólo la inquietud por lo que puede significar ese vacío.

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[59]. La Societé Anonyme, Todo ha sido eliminado de esta pantalla excepto el arte; ninguna idea en esta obra (ls41) http://aleph-arts.org/art/lsa/lsa41 L.R. Lippard, Six Years: The Dematerialization of the Art Object, Praeger, New York, 1973, p.58.

Remedios Zafra: Un cuarto propio conectado. (Ciber)espacio y (auto)gestión del yo, Fórcola Ediciones, Madrid, 2010, p. 130

La Société Anonyme, en español

Lugares vacíos, paisajes ignorados

Rudolf Bonvie: Dialog, 13 Fotografías, 1973