Horses in my dreams

Gurten Festival, Suiza, 2001

Horses In My Dreams

Pj Harvey

Horses in my dreams
Like waves, like the sea
They pull out of here
They pull, they are free
Rode a horse around the world
Along the tracks of a train
Broke the record, found the gold
Set myself free again
I have pulled myself clear

Horses in my dreams
Like waves, like the sea
On the tracks of a train
Set myself free again

I have pulled myself clear

fácil, imposible, difícil

René Magritte, Jeune fille mangeant un oiseau (Le Plaisir)

Retrato de mujer

Tiene que ser para elegir.
Cambiar para que no cambie nada.
Es fácil, imposible, difícil, vale la pena intentarlo.
Tiene ojos, si hace falta, a veces grises, otras azules,
negros, alegres, llenos de lágrimas sin motivo.
Se acuesta con él como la primera de la fila, la única en el mundo.
Le da cuatro hijos, no le da hijos, le da uno.
Ingenua, pero da buenos consejos.
Débil, pero puede con la carga.
No tiene nada en la cabeza, pero lo va a tener.
Lee a Jaspers y revistas femeninas.
No sabe para qué es ese tornillo y construye un puente.
Joven, como de costumbre joven, constantemente joven.
Tiene en la mano un gorrión con el ala rota,
su propio dinero para un viaje largo y lejano,
un cuchillo, una compresa y un vaso de vodka.
A dónde va con tanta prisa, ¿no estará cansada?
Claro que no, sólo un poco, mucho, no importa.
O lo ama o está encaprichada.
En las buenas, por las malas y por el amor de Dios.

Wislawa Szymborska: en Poesía no completa, FCE, México, 2002, p. 236 [traducción Gerardo Beltrán]

género

Anne Sexton

(1928-1974)

Acompañada de ángeles

Estaba cansada de ser mujer,

cansada de cucharadas y cazuelas,

cansada de mi boca y mis pechos,

cansada de cremas y de sedas.

Aún había hombres sentados a la mesa,

en círculo alrededor del cuenco que ofrendaba.

El cuenco estaba lleno de uvas violeta

y las moscas lo sobrevolaban atraídas por el aroma

y hasta mi padre llegó con su hueso blanco.

Pero estaba cansada del género de las cosas.

Anoche tuve un sueño

y  le dije…

“Eres la respuesta,

Sobrevivirás a mi marido y a mi padre.”

En aquel sueño había una ciudad hecha de cadenas

en la que Juana era ejecutada con ropa de hombre

y la naturaleza de los ángeles seguía inexplicada,

no había dos de la misma especie,

uno con una nariz, uno con una oreja en su mano,

uno masticando una estrella y grabando su órbita,

cada uno como un poema obedeciendo a sí mismo,

haciendo las tareas de Dios,

un pueblo aparte.

“Vosotros sois la respuesta.”

dije, y entré,

tumbada a las puertas de la ciudad.

Luego ataron las cadenas a mi cuerpo

y perdí mi género neutro y mi aspecto final.

Adán estaba mi izquierda

y  Eva estaba a mi derecha,

ambos del todo incompatibles al mundo de la razón.

Entrelazamos nuestros brazos

y  cabalgamos bajo el sol.

Ya no era una mujer,

ni una cosa o la otra.

Oh hijas de Jerusalén,

el rey me ha traído a su cámara.

Soy negra y hermosa.

Me han abierto y desvestido.

No tengo brazos o piernas.

Como un pez soy de una sola piel.

No soy más mujer

que Cristo fue un hombre.

Febrero de 1963

Anne Sexton, Vive o muere, Vitruvio, 2008

(trad. Julio Mas Alcaraz)

[el original]

otras calles

Mercy Street

Intérprete: Peter Gabriel
Título: Mercy Street
Del  album “So” (1986)


for Anne Sexton

looking down on empty streets, all she can see
are the dreams all made solid
are the dreams all made real

all of the buildings, all of those cars
were once just a dream
in somebody’s head

she pictures the broken glass, she pictures the steam
she pictures a soul
with no leak at the seam

lets take the boat out
wait until darkness
let’s take the boat out
wait until darkness comes

nowhere in the corridors of pale green and grey
nowhere in the suburbs
in the cold light of day

there in the midst of it so alive and alone
words support like bone

dreaming of mercy st.
wear your inside out
dreaming of mercy
in your daddy(‘s arms again
dreaming of mercy st.
‘swear they moved that sign
dreaming of mercy
in your daddy’s arms

pulling out the papers from the drawers that slide smooth
tugging at the darkness, word upon word

confessing all the secret things in the warm velvet box
to the priest-he’s the doctor
he can handle the shocks

dreaming of the tenderness-the tremble in the hips
of kissing Mary’s lips

dreaming of mercy st.
wear your insides out
dreaming of mercy
in your daddy’s arms again
dreaming of mercy st.
‘swear they moved that sign
looking for mercy
in your daddy’s arms

mercy, mercy, looking for mercy
mercy, mercy, looking for mercy

Anne, with her father is out in the boat
riding the water
riding the waves on the sea

*

Anne Sexton (1928-1974) escribió el poema  45 Mercy Street (publicado póstumamente en 1976) al que hace referencia esta canción.

…todos los campos son campos de batalla

 

wislawa_szymborska_Wisława Szymborska
(Prowent, 2 de julio de 1923 – Cracovia, 1 de febrero de 2012)

La realidad exige

La realidad exige que también mencionemos esto: la vida sigue. Continúa en Cannae y en Borodino, en Kosovo Polie y en Guernica. Hay una estación de gasolina en una pequeña plaza de Jericó, pintura fresca en los bancos del parque de Bila Hora. Las cartas se cruzan entre Pearl Harbor y Hastings, una camioneta pasa debajo del ojo del león de Queronea, y los florecientes huertos cerca de Verdún no pueden escapar al atmosférico frente que se aproxima. Hay tanto Todo que la Nada se esconde casi gentilmente. La música brota de los yates anclados en Accio y las parejas bailan en las cubiertas bañadas por el sol. Hay tantas cosas sucediendo siempre que deben estar pasando en todas partes. Donde no hay ni una sola piedra en pie vemos al Hombre de los Helados rodeado de niños. Donde Hiroshima estuvo Hiroshima está de nuevo, produciendo cosas para el uso de cada dia. Este terrible mundo no está desprovisto de encantos, de las mañanas que hacen inestimables los despertares. La hierba es verde en los campos de Maciejowice, y salpicada de rocío, como es lo normal de la hierba. Quizás todos los campos son campos de batalla, todas las tierras lo son, las que recordamos y las que se han olvidado: los bosques de abedules, cedros, abetos, la blanca nieve, las amarillas arenas, la gris grava, los iridiscentes pantanos, los cañones de negra derrota, donde, en tiempos de crisis, puedes esconderte debajo de un arbusto. ¿Qué moral sacamos de esto? Probablemente ninguna. Sólo la sangre fluye, secándose rápidamente, y, como siempre, unos cuantos ríos, unas cuantas nubes. Sobre trágicos pasos de montañas el viento vuela sombreros de cabezas inconscientes y no podemos evitar reír de eso.

*

CÁLCULO ELEGÍACO

CUÁNTOS de los que he conocido
(si de verdad los he conocido)
hombres, mujeres
(si esta división sigue vigente),
han atravesado este umbral
(si esto es un umbral),
han cruzado este puente
(si se puede llamar puente).
Cuántos después de una vida más corta o más larga
(si para ellos en eso sigue habiendo alguna diferencia),
buena porque ha empezado,
mala porque ha acabado
(si no prefirieran decirlo al revés),
se han encontrado en la otra orilla
(si se han encontrado
y si la otra orilla existe).
No me es dado saber
Cuál fue su destino
(ni siquiera si se trata de un solo destino,
y si es todavía destino).
Todo
(si con esta palabra no lo delimito)
ha terminado para ellos
(si no lo tienen por delante)
Cuántos han saltado del tiempo en marcha
y se pierden a lo lejos con una nostalgia cada vez
mayor.
(si merece la pena creer en perspectivas).
Cuántos
(si la pregunta tiene algún sentido,
si se puede llegar a la suma final
antes de que el que cuenta se cuente a sí mismo)
han caído en el más profundo de los sueños
(si no hay otro más profundo).
Hasta la vista.
Hasta mañana.
Hasta la próxima.
Ya no quieren
(si es que no quieren) repetirlo.
Condenados a un interminable
(si no es otro) silencio.
Ocupados sólo con aquello
(si es sólo con aquello)
a lo que los obliga la ausencia.

 

Wislawa Szymborska, Poesía No Completa, FCE, 202, p.319

algunos poemas más

[Te leeré siempre]



el final

Cada día, al ser remecido por el bache, Windisch piensa: “El final está aquí”. Desde que se propuso emigrar ve el final en todos los rincones del pueblo. Y el tiempo detenido para los que quieren quedarse. Y Windisch ve que el guardián nocturno se quedará ahí hasta más allá del final.

Herta Müller, El hombre es un gran faisán en el mundo

sobre Herta Müller

una reseña

Marina Tsvietáieva

Marina Tsvietáieva
(Rusia, 1892-1941)

Regreso del lider

El caballo… cojo.
La espada… oxidada.
¿Quién es el líder
jefe de multitudes?

Paso –una hora –.
Respiro –un siglo–.
Mirando hacia lo bajo,
donde se encuentran todos.

Enemigo o Amigo
espina o Laurel.
Todo sueña.
El Caballo es él.

El caballo… cojo.
La espada… oxidada.
La capa, vieja.
Mas derecho el cuerpo.

Antología poética, Hiperión

Sofia Gubaidulina: Hommage a Marina Tsvetayeva- V. A Garden