la huella

Advertencia

También hay que luchar la falta de ortografía.

Noelia Pena (febrero-abril 2017)

Anni Albers: Knot 2 (1947)

Hopper: Robert Rauschenberg having his tongue stamped by Claes Oldenburg (1966)

Manal AlDowayan – The Choice III, (2009)

Rebecca Mason Adams: Gerogia #2 (acrylic on canvas, 2016)

inventar

Horst P. Horst - Hands, Hands..., New York, 1941Horst P. Horst: Hands, Hands… (New York, 1941)

Hay que inventar nuevas técnicas, imposibles de reconocer, que no se parezcan a ninguna de las ya existentes, para evitar la puerilidad del ridículo, y para construirse un mundo propio, sin confrontaciones posibles, para el que no existan juicios previos sino que deban ser nuevos como las técnicas.

Teorema (Pasolini, 1968)
1:05:00

límites

Harry Callahan- Telephone Wires, 1960sHarry Callahan: Telephone Wires (1960s)

En Alemania me seduce el ordenamiento (es decir, el simplificamiento) de la vida exterior lo que no existe ni exitió nunca en Rusia. Enrollaron la vida cotidiana y la metieron en un cuerno de carnero subordinándose plenamente a ella.

In der Beschränkung zeigt sich erst der Meister,
Und das Gesetz nur kann uns Freiheit geben. (1)

Ni un solo alemán vive en esta vida, pero su cuerpo obedece. ¡Ustedes toman la obediencia de los cuerpos alemanes por esclavitud de las almas germanas! ¡No hay alma más libre, más rebelde, más altiva! Son hermanos de los rusos, pero son más sabios (¿mayores?) que nosotros. La lucha ha sido íntegramente transportada de la plaza del mercado a las alturas del espíritu. Ellos, aquí, no tienen necesidad de nada. De ahí su sumisión. Ponerse un límite aquí para dominar sin límites allá. No tienen barricadas, pero tienen sistemas filosóficos que hacen estallar el mundo, y poemas, que lo recrean.
Hölderlin, el poeta loco, treinta años seguidos se ejercita en un clavecín mudo. Novalis, el vidente de espíritus, hasta el fin de sus días está tras la rejilla de un banco. Ni Hölderlin en su prisión, ni Novalis en la suya languidecen. No la ven. Son libres.
Alemania es yugo para los cuerpos y los campos Elíseos para las almas. Yo, debido a mi desmesura, necesito el yugo.
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(1) «Sólo en el limitarse se revela el Maestro / Y la ley sólo nos puede dar la libertad.», Goethe, Soneto (1802)

Marina Tsvietáieva: de Alemania (fragmentos del diario de 1919), en Diarios de la Revolución de 1917, Acantilado, Barcelona, trad. de Selma Ancira, 2015, pp. 201-202

simplicidad

Paul Hill- Man Against Snow, 1974Paul Hill: Man Against Snow (1974)

Toda vida es el paso de la oscuridad a la luz, pero la oscuridad permanecerá siempre en ella. Por eso no podemos deshacernos de la desesperación. ¿Qué hay más allá de la desesperación? Yo lo sé. Una extraña alegría. Hay una extraña alegría en la simplicidad de una vida que lucha a muerte con la vida.

Santiago López Petit: Hijos de la noche, Edicions Bellaterra, Barcelona, 2014, p.156

ecuación

Lucio Fontana- Concetto spaziale (Concepto espacial) Acrílico sobre lienzo 1950Lucio Fontana: Concetto spaziale (1950)

10

Escoged un material cualquiera; sí, escoged un material cualquiera; no obstante, un material cualquiera determina la biología del poeta, la diagnostica; escoged un material cualquiera como quien escoge estrellas entre gusanos.

Pablo de Rokha: de Ecuación (Canto de la fórmula estética), en Antología, Visor, Madrid, 1992, pp. 109-110

indicios

Three Seascapes c.1827 Joseph Mallord William Turner 1775-1851 Accepted by the nation as part of the Turner Bequest 1856 http://www.tate.org.uk/art/work/N05491

Joseph Mallord William Turner: Three Seascapes (hacia 1827)

No defiendo ninguno de mis indicios terrestres, es decir: en la expresión «indicios terrestres», desisto de «terrestres» (la materialidad), pero de «indicios» (el sentido) — no.

No defiendo ninguno de mis indicios terrestres en particular, como tampoco ninguno de mis versos ni mis horas sueltas, — lo importante es el conjunto.
No defiendo siquiera el conjunto de mis indicios terrestres, defiendo solo su derecho a la existencia, y la veracidad — de la mía.

Marina Tsvietáieva: Diarios de la Revolución de 1917, Acantilado, Barcelona, Trad. de Selma Ancina, 2015, p. 180