una historia

Lee Miller - Portrait of Leslie Hurry in a teapot, including Lee Miller and unknown man, Vale Lodge, Vale of Health, Hampstead, London, England, 1943Lee Miller: Retrato de Leslie Hurry en una tetera en la que se reflejan también Lee Miller y otro hombre (1943)

Los máximos esfuerzos los dedico al problema de la composición: cuido que no se pierda ningún hilo, que cada frase que aparece en el primer capítulo remita a algo que sucede, por ejemplo, en el tercer capítulo. Así una historia es como un tejido.

Ingeborg Bachmann: Debemos encontrar frases verdaderas. Conversaciones y entrevistas, Universidad Nacional Autónoma de México, México, Trad. de Ana María Cartolano, 2000, p.130

comprender

Peter Hujar- Hudson River (1975)

Peter Hujar: Río Hudson (1975)

MURIÓ ESTA CIUDAD

Murió esta ciudad. Los tranvías azules
gimen en las curvas, la muchedumbre gris nerviosa no cabe
en las calles, de los neones surgen voces de colores, son voces
polvo y humo de los tubos de escape. Esta ciudad murió desde que comprendiste
lo fácil que resulta morir. Se equivocan aquellos que la ven
en los brillos, el estrépito, de acuerdo con el espíritu de las Escrituras y el Maestro
que se burla de que eso llegará en las patitas de un gato, se equivocan
en cuanto a la forma. No están preparados: están a media palabra, con una carta sin enviar, con una
mujer insuficientemente amada, con un oculto pecado que se hará mortal. Nadie está
preparado. Amar lo que está condenado. No existe otro amor.
Despedirse de cada uno como si fuera para siempre
significa ser bueno, perdonar. No hay que dejar nada para mañana
no hay que ahogar las palabras grandes e importantes, puede que no haya tiempo, que no haya
espacio. Ya no habrá
otro amor. Esta ciudad está
en todas partes.

Bronislaw Maj, en Poesía Polaca Contemporánea, de Czeslaw Milosz a Marcin Halas, Selección, traducción y edición de Fernando Presa González, Rialp, Madrid, 1994, pp 152-153.

Algunos poemas más

en piel

Ida reading a letter *oil on canvas *66 x 59 cm *1899Vihelm Hammershoi: Ida leyendo una carta (1899)

 …

CONCURSO-OPOSICIÓN

 

El concurso-oposición para el puesto de rey
salió magníficamente.

Se presentó un cierto número de reyes
y un candidato a rey.

Se eligió rey a un cierto rey
que tenía que serlo.

Recibió una puntuación adicional por su ascendencia
educación espartana
y la sonrisa
cautivadora que apretaba a todos por el cuello.

Respondió en historia
con el magnífico sentido del silencio.

El idioma obligatorio
resultó ser el suyo propio.

Cuando habló sobre cuestiones de arte
conmovió los corazones del tribunal.

A uno de los miembros del tribunal
le llegó a conmover excesivamente.


éste era seguramente el rey.

El presidente del tribunal
se fue a por la nación
para podérsela entregar
solemnemente al rey.

La nación
estaba encuadernada
en piel.

 

Ewa Lipska, en Poesía Polaca Contemporánea, de Czeslaw Milosz a Marcin Halas, Selección, traducción y edición de Fernando Presa González, Rialp, Madrid, 1994, pp.133-34

nómina

George Braque- L´oiseau jaune George Braque: L´oiseau jaune (1950)

NÓMINA DE HUESOS

 

Se pedía a grandes voces:

—Que muestre las dos manos a la vez.
Y esto no fue posible.

—Que, mientras llora, le tomen la medida de sus pasos.
Y esto no fue posible.

—Que piense un pensamiento idéntico, en el tiempo en que un cero permanece inútil.
Y esto no fue posible.

—Que haga una locura.
Y esto no fue posible.

—Que entre él y otro hombre semejante a él, se interponga una muchedumbre de hombres como él.
Y esto no fue posible.

—Que le comparen consigo mismo.
Y esto no fue posible.

—Que le llamen, en fin, por su nombre.
Y esto no fue posible.

César Vallejo: Poemas en prosa, Cátedra, Madrid, 1988, p.102

sueño desorbitado

Rene MalteteFotografía: René Maltête

EL RESULTADO

Cuando me arrepienta
de mis crímenes
te enviaré un telegrama.
Vendrás vestido de blanco,
darás lechada a mi alma.

Lloraré sobre tu hombro
para constelar tu traje;
negros diamantes en tu pecho
y negro de humo en tus entrañas.

Enfundaremos el puñal
en un sueño desorbitado:
tomará la forma del cordero
que surge del tigre desatado.

Con las heridas haremos rimas
y con los gritos charadas;
la expiación será un pasatiempo
en la eternidad que me aguarda.

Después me sentaré a la mesa
para comer del pan sagrado;
yo lo partiré negro,
tú me lo darás blanco.

(1962)

Virgilio Piñera: en La isla en peso. Obra poética, Tusquets, Barcelona, 2000, pp. 117

arco iris (ii)

Lucio Fontana- Concetto spaziale. Attesa (Concepto espacial. Espera, 1960)Lucio Fontana: Concepto espacial. Espera (1960)

En un texto violentamente poético, Lawrence describe lo que hace la poesía: los hombres incesantemente se fabrican un paraguas que les resguarda, en cuya parte inferior trazan un firmamento y escriben sus convenciones, sus opiniones; pero el poeta, el artista, practica un corte en el paraguas, rasga el propio firmamento, para dar entrada a un poco del caos libre y ventoso y para enmarcar en una luz repentina una visión que surge a través de la rasgadura, primavera de Wordsworth o manzana de Cézanne, silueta de Macbeth o de Acab. Entonces aparece la multitud de imitadores que restaura el paraguas con un paño que vagamente se parece a la visión, y la multitud de glosadores que remiendan la hendidura con opiniones: comunicación. Siempre harán falta otros artistas para hacer otras rasgaduras, llevar a cabo las destrucciones necesarias, quizá cada vez mayores, y volver a dar así a sus antecesores la incomunicable novedad que ya no se sabía ver. Lo que significa que el artista se pelea menos contra el caos (al que llama con todas sus fuerzas, en cierto modo) que contra los tópicos de la opinión. El pintor no pinta sobre una tela virgen, ni el escritor escribe sobre una página en blanco, sino que la página o la tela están ya cubiertas de tópicos preexistentes, preestablecidos, que hay primero que tachar, limpiar, laminar, incluso desmenuzar para hacer que pase una corriente de aire surgida del caos que nos aporte la visión. Cuando Fontana corta el lienzo coloreado de un navajazo, no es el color lo que hiende de este modo, al contrario, nos hace ver el color liso del color puro a través de la hendidura. El arte efectivamente lucha con el caos, pero para hacer que surja una visión que lo ilumine un instante, una Sensación. Hasta las casas…: las casas tambaleantes de Soutine salen del caos, tropezando a uno y otro lado, impidiéndose mutuamente que se desmoronen de nuevo; y la casa de Monet surge como una hendidura a través de la cual el caos se vuelve la visión de las rosas. Hasta el encarnado más delicado se abre en el caos, como la carne en el despellejado. Una obra de caos no es ciertamente mejor que una obra de opinión, el arte se compone tan poco de caos como de opinión; pero si se pelea contra el caos, es para arrebatarle las armas que vuelve contra la opinión, para vencerla mejor con unas armas de eficacia comprobada. Incluso porque el cuadro está en primer lugar cubierto de tópicos, el pintor tiene que afrontar el caos y acelerar las destrucciones para producir una sensación que desafíe cualquier opinión, cualquier tópico (¿durante cuánto tiempo?). El arte no es el caos, sino una composición del caos que da la visión o sensación, de tal modo que constituye un caosmos, como dice Joyce, un caos compuesto -y no previsto ni preconcebido-. El arte transforma la variabilidad caótica en variedad caoidea, por ejemplo el arrebol gris-negro y verde de El Greco; el arrebol dorado de Turner o el arrebol rojo de Staël. El arte lucha con el caos, pero para hacerlo sensible, incluso a través del personaje más encantador, el paisaje más encantado (Watteau).

G. Deleuze y F. Guattari: ¿Qué es la filosofía?, Anagrama, Madrid, 1997, pp. 204-205

Ugo Mulas - secuencia de Lucio Fontana en su estudio (1964)Ugo Mulas: Lucio Fontana en su estudio, secuencia (1964)

Introducción de D.H. Lawrence a Chariot of the Sun, de Harry Crosby (eng)