batalla

Anselm Kiefer, Am Anfang, 2008Anselm Kiefer: Am Anfang, Al principio (2008)

En esta humanidad central y centralizada, efecto e instrumento de relaciones de poder complejas, cuerpos y fuerzas sometidos por dispositivos de “encarcelamiento” múltiples, objetos para discursos que son ellos mismos elementos de esta estrategia, hay que oír el estruendo de la batalla.

Michel Foucault: Vigilar y castigar, Siglo XXI, Madrid, 1998, trad. de Aurelio Garzón del Camino, p.314

los cimientos

Raoul Hausmann- La plage, Limoges (Rêve de plage) 1947Raoul Hausmann: La plage, Limoges (Rêve de plage) 1947

El Gran Kan ha soñado una ciudad; la describe a Marco Polo:

El puerto está expuesto al septentrión, en la sombra. Los muelles son altos sobre el agua negra que golpea contra los cimientos; escaleras de piedra bajan, resbalosas de algas. Barcas embadurnadas de alquitrán esperan en el fondeadero a los viajeros que se demoran en el muelle diciendo adiós a las familias. Las despedidas se desenvuelven en silencio pero con lágrimas. Hace frío; todos llevan chales en la cabeza. Una llamada del barquero pone fin a la demora; el viajero se acurruca en la proa, se aleja mirando al grupo de los que se quedan; desde la orilla ya no se distinguen los contornos; hay neblina; la barca aborda una nave anclada; por la escalerilla sube una figura empequeñecida; desaparece; se oye alzar la cadena oxidada que raspa el escobén. Los que se quedan se asoman a las escarpas del muelle para seguir con los ojos al barco hasta que dobla el cabo; agitan por última vez un trapo blanco.

Sal de viaje, explora todas las costas y busca esa ciudad ―dice el Kan a Marco―. Después vuelve a decirme si mi sueño responde a la verdad.

Perdóname, señor: no hay duda de que tarde o temprano me embarcaré en aquel muelle dice Marco―, pero no volveré para contártelo. La ciudad existe y tiene un simple secreto: sólo conoce partidas y no retornos.

Italo Calvino: Las ciudades invisibles, Siruela, Madrid, 2013, trad. de Aurora Bernárdez, p. 69

materia

Joan Miró - Sin_Título (1936)
Joan Miró Sin título (1936)

De la mano

No seré el poeta de un mundo caduco.
Tampoco cantaré el mundo futuro.
Estoy preso a la vida y miro a mis compañeros.
Están taciturnos pero alimentan grandes esperanzas.
Entre ellos, considero la enorme realidad.
El presente es tan grande, no nos separemos.
No nos separemos mucho, vayamos de manos dadas.

No seré el cantor de una mujer, de una historia,
no diré los suspiros al anocheceer, el paisaje visto desde la ventana,
no distribuiré estupefacientes o cartas de suicida,
no huiré a las islas ni seré raptado por serafines.
El tiempo es mi materia, el tiempo presente, los hombres presentes,
la vida presente.

Carlos Drummond de Andrade: De la mano, en Sentimento del mundo, Madrid, Hiperión, trad. Adolfo Montejo Navas, p. 75

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Mãos dadas

Não serei o poeta de um mundo caduco.
Também não cantarei o mundo futuro.
Estou preso à vida e olho meus companheiros.
Estão taciturnos mas nutrem grandes esperanças.
Entre eles, considero a enorme realidade.
O presente é tão grande, não nos afastemos.
Não nos afastemos muito, vamos de mãos dadas.

Não serei o cantor de uma mulher, de uma história,
não direi os suspiros ao anoitecer, a paisagem vista da janela,
não distribuirei entorpecentes ou cartas de suicida,
não fugirei para as ilhas nem serei raptado por serafins.
O tempo é a minha matéria, o tempo presente, os homens presentes,
a vida presente.

capitalismo

Gene Maggio (The New York Times,1970)Fotografía: Gene Maggio (1970, The New York Times)

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carga-policial-25-s-madrid-7 Carga policial en Madrid, The New York Times, 25/09/2012

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El rechazo total de la realidad abre la vía que nos permite pensarla. Sin embargo, pensar la realidad no es conocerla. Conocer significa reducir la complejidad, y se simplifica para poder dominar mejor. Nosotros no necesitamos para nada conocer la realidad. La verdad en la que habitamos —nuestra verdad— no se desprende de ningún conocimiento sino de un sentimiento de rabia.

Santiago López Petit, La movilización global. Breve tratado para atacar la realidad, Traficantes de Sueños, Madrid, 2009, p.11