la tregua

Bianca de Vilar - Journeys_iii_7Bianca de Vilar. Journeys_iii_7

«Noto una dificultad de ser.» {De yacer, de doler.} Eso es lo que contesta el señor Fontenelle, ya centenario {ya astronauta}, cuando está a punto de morir {de entrar en órbita} y le pregunta su médico {el mayordomo}: «¿Qué nota, señor Fontenelle?». {Acercándole la aceituna.} Solo que la suya es de  última hora {la última antes de cerrarse la compuerta}. La mía es de toda la vida {la de toda la tregua}.

{Anotación sobre} Jean Cocteau. La dificultad de ser, Siruela, Trad. María Teresa Gallego Urrutia, 2006, p.114

los asesinos

Paul Delvaux. The Great Sirens (1947)

Las matanzas han pasado {y siguen pasando sobre la víctima mortal de las últimas inundaciones, secuestrada, obligada a la prostitución, escondida en un sótano en el que sería pronto anegado cuerpo junto a neveras y cajas de cerveza o similar}, pero los asesinos siguen entre nosotros {en la mesa de la cocina, en el despacho de un comerciante, en el canal de la televisión, en las tiendas de ese pueblo, en la primera planta del hotel en el que estaba ese sótano}, muchas veces mentados {qué viejos los de antaño, más callados, la levita era de corte seco sin frunce, los gemelos bien puestos} y otros localizados {no hay apellido sin seña o apartado de correo postal y abogado}, y algunos, no todos {los menos, los solo algunos}, condenados en procesos. La existencia de estos asesinos ha penetrado en la conciencia de todos nosotros {se arrima a nuestros sueños, nos araña la vela antes de conseguir apagarla, nos desvela al tocar la frente ardiendo}, no por medio de un periodismo más o menos vergonzante {más o menos procedimentalista}, sino precisamente a través de la literatura {que un día espera, aún es el día que espera ser una cura, un paño sobre una herida, un punto de no retorno}.

{Enmienda} al Prefacio de El caso Franza, de Ingeborg Bachmann, Akal, Trad. de Adan Kovacsics, 2001, p.8

acercar

Umbo (Otto Umbehr) - Mystery of the Street (1928)

Umbo (Otto Umbehr)Mystery of the Street (1928)

La necesidad de «acercar» {«abismar»} las cosas espacial y humanamente es casi una obsesión {a la vez conquista material del tiempo} hoy día, al igual que la tendencia a negar {y prescribir} el carácter singular o efímero de un acontecimiento determinado mediante {una copia de una copia de} la reproducción fotográfica. Existe una compulsión {obsesión por merecimiento} cada vez más intensa a reproducir el objeto fotográficamente {materialmente}, en primer plano {sin consentir la desaparición del rostro en el gesto}

Noelia Pena, {Anotaciones sobre Walter Benjamin}, sobre una cita  que Susan Sontag incluye en la parte final de Sobre la fotografía, Breve antología de citas (homenaje a W. B.), DeBolsillo, Trad. de Carlos Gardini, 2015, p. 156

conservar

James Natchwey – Romania, (1990) – An orphan in an institution for ‘incurables’

19 [176]

Lo que en el mundo vale debe aparecer también hasta en sus más pequeños fragmentos  {sin grandes excepciones} — mirad al hombre {a la mujer, al niño, al adolescente imberbe de ojos perdidos} y entonces sabréis lo que tenéis que conservar {amarrar para que no se caiga, arrimar al hombro, acercarse hasta llegar a esa proximidad en la que se empieza a notar y  lamentar -vendrá un ligero temor infundado, un prejuicio heredado o aprendido a saber de dónde y acaso un posterior remordimiento por ese mismo prejuicio sin razón- el olor penetrante, si hidiese -porque podría desprender un olor desagradable, es algo que seguramente sucederá, imposible que no desprenda olor la humanidad, acaso la letra no desprenda olor pero sí el cuerpo} en el mundo {en la memoria, en el corazón, en el cuarto del vecino, algún día quizás en el propio sofá cama}.

{Touché.}

Noelia Pena. {Propedéutica para Tocar a Friederich Nietzsche y volver.}

Sobre un fragmento de Fragmentos Póstumos, Volumen I. Verano de 1872-Comienzo de 1873, Tecnos, Trad. de Luis E. de Santiago Guervós, 2007, p.360

nacer

Bianca de Vilar -Semana Santa (2013)Bianca de VilarSemana Santa (2013)

He sentido verdaderamente que usted rompía la atmósfera alderedor de mí {filo de la corriente de aire cortante que no mata}, que creaba el vacío para permitirme avanzar {a mí con mis errores previos}, para darme el sitio de un espacio imposible a lo que en mí no era todavía más que algo en potencia {sin atrevimiento ni precipicio}, a toda una germinación virtual {un ramillete de posibilidades lógicas}, y que debía nacer, aspirada por el sitio ofrecido {por el sitio para mí conquistado}.

{Intervención} sobre Antonin Artaud. El pesa-nervios, Visor, Trad. de Marcos Ricardo Barnatán, 2002, p.47

la huella

Advertencia

También hay que luchar la falta de ortografía.

Noelia Pena (febrero-abril 2017)

Anni Albers: Knot 2 (1947)

Hopper: Robert Rauschenberg having his tongue stamped by Claes Oldenburg (1966)

Manal AlDowayan – The Choice III, (2009)

Rebecca Mason Adams: Gerogia #2 (acrylic on canvas, 2016)

la bolsa

@archillect (2017)

MEDIODÍA, casi medianoche

 

Has servido «una sopa» y nada más. Pero

no hay «nada más»

difícilmente consigues tragar ese caldo; es un líquido

de moléculas con tan poca cohesión que se adaptan a la forma de la cavidad que las contiene, y tienden siempre a ponerse a nivel

turbio en el que flotan trozos de pato salvaje y

líquido encerrado en el amnios, rodeado de

tripas mal limpiadas…

Preparo la bolsa roja con la ropa justa por si me laberinto sin regreso, pero

Está lejos de resultar sabroso.

¿Quién, en qué circunstancia, amaría todo esto?

.

Intervención sobre una mención. Texto base: En Siberia, de Anton Chéjov (citado en Un sendero nuevo a la cascada, de Raymond Carver, Madrid, Visor, 2008, p. 89)

corolario

Max Ernst: La liberté détruite par l’absence (1969)

O ogro

Brilla a noite no bandullo do tempo.

O sinal sen exclamación.

Noelia Pena, abril 2017


Demo

Ogro: ogro, ogre.

Brillar: del it. brillare, shine.

Noite: del lat. nox, noctis. La notte.

Bandullo: barriga, panxa, belly, pancia.

Tempo: del lat. tempus, temporis; time.

Sinal: del lat. signalis y esta de signum;  señal, senyal, signal.

Sen: sin, senza, without, but not.

Exclamación: del lat. exclamatio, -ōnis, esclamazione; Voz, grito o frase en que se refleja una emoción, sea de alegría, pena, indignación, cólera, asombro o cualquier otro afecto; whistle.


Max Ernst: Treinta y tres muchachas salen a cazar la mariposa blanca (1958)

En la web del museo Colección Thyssen-Bornemisza, Paloma Alarcó escribe sobre esta obra:

En 1958 Max Ernst obtuvo la nacionalidad francesa. Cinco años antes, el pintor y su cuarta mujer, la pintora americana Dorothea Tanning, habían regresado a Francia y entre 1955 y 1964 residieron en Huismes, cerca de Chinon, donde fue pintado este óleo titulado Treinta y tres muchachas salen a cazar la mariposa blanca, perteneciente desde 1971 a la colección Thyssen-Bornemisza. En esta explosión luminosa, Ernst recupera la técnica del grattage, que había practicado desde los años veinte. Con una espátula ha aplicado pequeños trazos rasgados que se multiplican prácticamente en toda la superficie del lienzo y que producen un efecto abstracto. Como ha resaltado Werner Spies, al aplicar ahora este procedimiento, el artista concede un mayor énfasis a la textura, lo que demuestra que a partir de los años cincuenta su pintura se contagió de las técnicas automáticas del tachismo y el art informel.

Con motivo de su exposición en la Galerie Creuzevault de París en 1958, donde se expuso este lienzo, Max Ernst publicó cinco poemas en prosa entre los que se encontraba el titulado «Présence d’Alice», en el que aparece una referencia explícita al contenido simbólico del cuadro: «En el cruce de dos señales, una de una escuela de arenques y la otra de una escuela de cristales, treinta y tres niñas salen en busca de la mariposa blanca, los ciegos danzan en la noche, los príncipes duermen mal y el noble cuervo toma la palabra».

Menciones

Max Ernst (Brühl, Alemania, el 2 de abril de 1891 – París, Francia, el 1 de abril de 1976): artista alemán nacionalizado francés considerado figura fundamental tanto en el movimiento dadá como en el surrealismo. 

Museo de arte ThyssenBornemisza (Paseo del Prado, 8, Madrid-España)

Noelia Pena: autora de algunos versos y el libro El agua que falta.

Paloma Alarcó, desde 1991 es conservadora del Museo Thyssen teniendo a su cargo el departamento de Pintura Moderna y el comisariado de exposiciones. Una conferencia: Figuración y vanguardia. Arte Pop.

la tierra

Daniel Segrove: Self Adjustment (2016)

Schopenhauer sacude los siglos, la tierra, raíces, restos de goma de rueda de coche, semblante sin mueca en lateral derecho página par de libro de texto: «No hay ningún viento favorable para el que no sabe a qué puerto se dirige.»

Ya en mar, ¿qué hacer?

Go ahead, go ahead.

No me aten en meta y reconozca entonces tribulación.

Noelia Pena, 3 de abril 2017

fármaco

 

John Kørner: Sea Greetings Man (2016)

Esculapio desdobla la receta, revisando que los datos estén correctos.
La fecha de nacimiento sobre el mostrador.

La farmacéutica se acerca, mira la receta sin levantar la vista y se aleja. Tarda aún un par de minutos: se sube al taburete, despliega la bandeja y busca alfabéticamente la medicina. Esculapio la mira impaciente, sorprendido, decepcionado después de todo.

“¿Era esto?”, pregunta quien no está acostumbrado a medicamentos.

Noelia Pena, marzo 2017