la tregua

Bianca de Vilar - Journeys_iii_7Bianca de Vilar. Journeys_iii_7

«Noto una dificultad de ser.» {De yacer, de doler.} Eso es lo que contesta el señor Fontenelle, ya centenario {ya astronauta}, cuando está a punto de morir {de entrar en órbita} y le pregunta su médico {el mayordomo}: «¿Qué nota, señor Fontenelle?». {Acercándole la aceituna.} Solo que la suya es de  última hora {la última antes de cerrarse la compuerta}. La mía es de toda la vida {la de toda la tregua}.

{Anotación sobre} Jean Cocteau. La dificultad de ser, Siruela, Trad. María Teresa Gallego Urrutia, 2006, p.114

fármaco

 

John Kørner: Sea Greetings Man (2016)

Esculapio desdobla la receta, revisando que los datos estén correctos.
La fecha de nacimiento sobre el mostrador.

La farmacéutica se acerca, mira la receta sin levantar la vista y se aleja. Tarda aún un par de minutos: se sube al taburete, despliega la bandeja y busca alfabéticamente la medicina. Esculapio la mira impaciente, sorprendido, decepcionado después de todo.

“¿Era esto?”, pregunta quien no está acostumbrado a medicamentos.

Noelia Pena, marzo 2017

en la noche

John William Draper: Una de las primeras fotografías de la Luna (1840)

EL VIGILANTE DEL CAMPO

«Aun cuando sean enviados al último suplicio, me cuelgo del trapecio. ¿Por qué? No lo sé. Una exuberancia giratoria, una exaltación, la alegría finalmente hace que no pueda soportar el corazón dentro de mi pecho, su caricia como un nuevo tacto, mientras late con palpitaciones profundas, como meditadas, que me mantienen alerta y sin aliento bajo la amenaza.
«Y yo giro y giro incansable en torno a la barra, formando como puedo con medios pobres el astro que gravita imperturbable en la noche de los siglos.»

*

LE SUVEILLANT DU CAMP

«Cependant qu’ils sont livrés au dernier supplice, je fais du trapèze. Pourquoi? Je ne sais. Une exubérance tournante, une exaltation, la joie enfin fait que je ne puis supporter mon cœur dans ma poitrine, sa caresse comme un toucher nouveau, tandis qu’il bat à coups profonds, comme médités, qui me tiennent alerté et sans souffle sous la menace.
«Et je tourne et tourne infatigable autour de la barre, faisant comme je peux avec de pauvres moyens l’astre qui gravite imperturbable dans la nuit des siècles.»

Henri Michaux: de La vida en los pliegues, en Antología poética (1927-1986), Adriana Hidalgo editora, Buenos Aires, Trad. de Silvio Mattoni, 2002, p.139